miércoles, 28 de enero de 2015

EL TAPEN TAPEN DEL CONTRALOR GENERAL DE MEDELLÍN

MOVIMIENTO CÍVICO
DE MEDELLÍN
 Y EL ÁREA METROPOLITANA
 
BOLETÍN DE PRENSA
EL TAPEN TAPEN DEL CONTRALOR GENERAL DE MEDELLÍN
 
Señor Contralor General de Medellín, nosotros tenemos informaciones que contradicen las declaraciones suyas en los distintos medios de comunicación avalando la fusión UNE-Millicom Spain Cable S.L., en la víspera de la realización del Plantón que efectuaremos en su en su contra, por la ineptitud que Usted ha demostrado en el ejercicio de su cargo.
Para demostrarle que tenemos información que lo deja al desnudo, nos permitimos citar textualmente la conclusión a que llegó la Auditoría Interna y que fue puesta a su consideración para que la estudiara: “En conclusión, una vez hecha la evaluación a la fusión UNE EPM Telecomunicaciones y Millicom Spain Cable, este ente fiscalizador emite un concepto desfavorable, toda vez que se evidencian unas observaciones con incidencia fiscal por USD millones, con lo cual se podría haber beneficiado a un tercero sin causa aparente que lo justifique”
Nosotros asumimos el compromiso de hacerle una auditoría a la administración municipal y a los organismos de control; y cuando hablamos es porque el acervo probatorio nos favorece. Usted le está mintiendo a la ciudad, motivo por el cual hemos tomado la decisión de poner en conocimiento de la Fiscalía, la información que tenemos.
Por otro lado, nos resulta muy sospechoso que en la proximidad del Plantón y de sus declaraciones a la prensa, sea retirado del cargo el funcionario de alto nivel de la Contraloría General de Medellín Juan Carlos Rendón López, mismo que ante un cuestionario de nuestra parte haya quedado de respondérnoslo, en manera detallada y precisa, máximo el 16 de febrero de 2015.

SU SALIDA EN FALSO SEÑOR CONTRALOR GENERAL DE MEDELLÍN, NOS MOTIVA AUN MÁS PARA CONTINUAR ADELANTE CON EL PLANTÓN ESTE JUEVES 29 DE ENERO, A LAS 04:00 p.m., FRENTE A SU DESPACHO DEL EDIFICIO MIGUEL DE AGUINAGA, EN CARABOBO CON LA AVENIDA DE GREIFF.
 
 Atentamente,
  
GONZALO ÁLVAREZ HENAO                                                                JESÚS MARÍA  LÓPEZ VELÁSQUEZ
Presidente                                                                                                 Presidente, UNIGEEP
MOVIMIENTO CÍVICO DE MEDELLÍN                                                     UNIÓN SINDICAL GRUPO
Y EL ÁREA METROPOLITANA                                                               EMPRESARIAL EPM

ORDÓÑEZ, OTRA VEZ

Por Germán Ayala Osorio, comunicador social y politólogo

Graduado de tiempo atrás como detractor, crítico y quizás, más adelante, como fuerte obstáculo para la consolidación jurídica y política de los acuerdos de La Habana, nuevamente aparece el Procurador Ordóñez Maldonado en los medios masivos para cuestionar lo que apenas es una idea en torno a la creación de una policía rural, cuyos miembros podrían provenir de las filas de las Farc.

Más allá del rifirrafe con el Presidente Santos y de los errores de Santos al comunicar y explicar asuntos relacionados con la implementación de lo que se acuerde en La Habana, hay que examinar el lugar desde donde el Procurador habla, se pronuncia y critica el proceso de paz, lo acordado hasta el momento y su implementación.

En primer lugar, Ordóñez no sólo habla como funcionario público, sino como ciudadano que, apegado a la tradición conservadora y a la moral cristiana, de tiempo atrás viene desconociendo derechos y reivindicaciones de mujeres y parejas homosexuales y en general, de todos aquellos de ciudadanos que, de disímiles maneras, han controvertido el papel del Estado, su incapacidad y debilidad, en torno al cumplimiento de sus obligaciones constitucionales.

Ordóñez ha confundido los roles de ciudadano, individuo y persona, con los de funcionario público. Ha sido incapaz de dejar de lado sus creencias y opiniones, y por ello, sus actuaciones como Procurador dejan mucho que desear en materias  y asuntos jurídicos, socioculturales y políticos, en el contexto de un Estado Social de Derecho en proceso de consolidación.

Para Ordóñez es suficiente que el Estado, como orden de poder y dominación, exista. No acepta que, justamente, por su debilidad y por la cooptación y captura[1] de fuerzas clientelares y mafiosas, ese Estado que él defiende (confesional y militarista) ha fracasado en su lucha contra una subversión que se alimenta de la desigualdad, las incertidumbres y el desasosiego en el que viven cientos de miles de niños, adolescentes y jóvenes que se sienten atraídos por la vida armada dentro de las guerrillas.

En ese sentido, Ordóñez sigue mirando los hechos y las realidades de Colombia desde viejas, ortodoxas, manidas y anacrónicas dicotomías. Insiste el Jefe del Ministerio Público en la dicotomía Buenos y Malos, entre Santos y Pecadores. Y desde esa moral cristiana se opone y se opondrá a cualquier idea o iniciativa que busque dar un lugar digno a cientos de miles de colombianos que hoy están en las filas de las Farc y que posiblemente mañana sean ex combatientes y busquen reinsertarse en la sociedad.

En la misiva que envió al Presidente, Ordóñez Maldonado señala que “la creación de una policía rural con desmovilizados lleva al absurdo de dejar la seguridad de las víctimas en manos de sus victimarios. Hacerlo sería tanto como haber integrado un cuerpo de policía con desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia con el fin de brindar protección a las víctimas de masacres, desplazamientos y de los delitos sexuales que ejecutaron en múltiples regiones del país[2]”.

Le parece absurdo al Procurador que ex guerrilleros terminen prestando seguridad a comunidades que ayer fueron sus víctimas, en el contexto de un conflicto degradado. Le pregunto al señor Ordóñez: ¿no es acaso  absurdo que de tiempo atrás y quizás hoy, miembros de las fuerzas armadas comprometidos con la comisión de delitos (‘falsos positivos’ y apoyo a paramilitares) hayan cuidado y sigan prestando seguridad a los familiares de los civiles que fueron asesinados y/o torturados, desplazados o maltratados?

Sus convicciones religiosas y su vieja ideología conservadora le impiden ver que de lo que se trata es de avanzar hacia la reconstrucción de un país que se ha caracterizado por ser excluyente con cientos de miles de colombianos que vieron en las armas, legales e ilegales, una opción viable para vivir.

¿Qué hay de “malo” y por qué es inviable transformar la doctrina de seguridad y modificar la estructura de las fuerzas armadas? ¿Cómo no transformar un Estado y una sociedad que devienen militarizados y militaristas, en un régimen de poder proclive a respetar los derechos y en una sociedad que entienda y aprenda que los conflictos, en adelante, deberán solucionarse a través del diálogo y las vías civilizadas?

No es absurdo que los victimarios mañana hagan parte de la institucionalidad. Por el contrario, ello sería un ejemplo de reconciliación y motivo suficiente para que las actuales y nacientes generaciones encaminen y enmarquen sus prácticas cotidianas en una cultura de respeto al otro y de consideración con aquellos que estuvieron inmersos en la comisión de delitos, por cuenta de un conflicto armado interno que se degradó, teniendo como testigo mudo, curiosamente,  al Ministerio Público. 

Está claro que Ordóñez Maldonado seguirá atrincherado en sus anacrónicas convicciones y las dicotomías que guían su vida. Y está claro que se está tratando de superar un conflicto armado interno desde una circunstancia que puede resultar definitiva para impedir que lo acordado se cumpla a cabalidad:  no existen una única y orientadora ideología y  un modelo de Estado que, compartidas por partidos políticos, líderes políticos y ciudadanos en general, estén orientadas hacia la búsqueda de la  reconciliación. Ponerle fin al conflicto y consolidar escenarios de paz y de convivencia sigue siendo un esfuerzo de Gobierno y no un asunto de Estado.


[1] Véase La captura y reconfiguración cooptada del Estado en Colombia. Luis Jorge Garay Salamanca.

miércoles, 21 de enero de 2015

MEDELLÍN VIENE SIENDO GOBERNADA POR UNA CLEPTOCRACIA. PALABRA CULTA QUE QUIERE DECIR, GOBIERNO DE LOS LADRONES

MEDELLÍN VIENE SIENDO GOBERNADA POR UNA CLEPTOCRACIA. PALABRA CULTA QUE QUIERE DECIR, GOBIERNO DE LOS LADRONES

AL MEJOR ESTILO DE LOS CAMBIAZOS EN LAS CÀRCELES

Como pasa en las cárceles, cuando delincuentes de alta peligrosidad se cambian unos por otros para lograr la libertad, engañando a las autoridades penitenciarias, la multinacional Millicom en contubernio con el Gerente General de EPM y el Alcalde de Medellín, protagonizaron un “CAMBIAZO” de Millicom Spain Cable S.L. por Millicom Spain S.L., cuando adulteraron registros oficiales, con el ánimo de evadir la ley penal y las investigaciones que adelanta la Fiscalía General de la Nación, por desviación de poder, falsedad ideológica en documento público y prevaricato.

En efecto, el Concejo de Medellín aprobó transformar a UNE EPM Telecomunicaciones en una Sociedad de Economía Mixta con participación mayoritaria de las entidades descentralizadas del Municipio de Medellín, y la Superintendencia de Industria y Comercio autorizó la fusión de UNE – COLOMBIA MÓVIL TIGO. El Alcalde y el Gerente de EPM desconociendo tales decisiones, fusionaron a UNE que tiene un valor en libros de 5.5 billones de pesos, con una empresa de garaje, constituida en España el día 16 de julio de 2013, con un capital social de 20 mil Euros y un objeto social distinto al de las telecomunicaciones, sin licencia para operar en telefonía y sin movimientos contables y económicos, denominada Millicom Spain Cable S. L. 

Al sentirse descubiertos con las manos en la masa, de manera silenciosa y precipitada, desmontaron la tan publicitada fusión UNE- Millicom, en donde UNE EPM Telecomunicaciones aparecía como la empresa absorbente y Millicom Spain Cable S.L. como la entidad absorbida. Así figura en la escritura pública Nº 2.471 de 2014 de la Notaría 26 del Círculo de Medellín. Esta hábil maniobra colocó más evidencias en la cantidad de trampas que vienen manejando todos los personajes involucrados en la treta que pretende robarnos a la empresa de telefonía más promisoria de los colombianos.

En el certificado de existencia de UNE EPM Telecomunicaciones, expedido por la Cámara de Comercio de Medellín en agosto 19 de 2014, nuestra entidad aparece como la empresa matriz, controlando directamente a EDATEL S.A., E.T.P, EMPRESA TELECOMUNICACIONES DE PEREIRA S.A E.S.P, CINCO TELECOM COMPORATION con domicilio en la Florida, ORBITEL COMUNICACIONES LATINOAMERICANA S.A.U, y ORBITEL SERVICIOS INTERNACIONALES S.A. Entes que se consolidaron con la abnegación de los trabajadores y los dineros de los antioqueños.

El “CAMBIAZO”  fue casi perfecto e imperceptible, pues se requiere de un ojo muy agudo para descubrirlo, toda vez que Millicom cuenta con dos empresas gemelas de garaje en España: una denominada MILLICOM SPAIN S.L.,  localizada en la CALLE ARTURO SORIA, 263 - B de MADRID, constituida el 13 de julio de 2007, con un capital social de 60 mil Euros, y la otra MILLICOM SPAIN CABLE  S. L. constituida el día 16 de julio de 2013 con 20 mil Euros. A estas dos criaturas semejantes, solo las diferencia una pequeña verruga que una de ellas tiene en la nariz. 

En qué consiste el “CAMBIAZO” , en que en la escritura 2.471 del 14 de agosto de 2014, consta la fusión de UNE EPM TELECOMUNICACIONES S. A. y MILLICOM SPAIN CABLE S.L.; UNE como la empresa absorbente y MILLICOM SPAIN CABLE S. L., como la empresa absorbida; pero en el certificado de existencia de UNE expedido el 11 de diciembre de 2014, por la Cámara de Comercio de Medellín, aparece como empresa matriz Millicom Spain S.L. que no  fue la fusionada, controlando directamente a UNE EPM Telecomunicaciones S.A. e indirectamente a las otras empresas relacionadas anteriormente. Es decir, UNE de empresa absorbente pasó a ser absorbida por Millicom Spain S.L., que como ya dijimos fue  constituida el 13 de julio de 2007 en España, y que no figura en la escritura de fusión, sino que apareció de repente en el “CAMBIAZO”. Lo que constituye una acción delictiva por ser claramente inconstitucional e ilegal.

El daño patrimonial que el Alcalde Aníbal Gaviria Correa y el Gerente General de EPM le están ocasionado a la ciudad con el fallido proceso, es incuantificable, no solo por los recursos que se gastaron promocionando la tan cacareada fusión, sino por poner al servicio de una multinacional sueca la dirección de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., para que se apropiara de toda la infraestructura, los secretos empresariales, el Talento Humano y su experiencia, y los pusiera al servicio de TIGO, lo que se convierte en una traición a la patria.

Finalmente, le solicitamos a la Fiscalía General de la Nación, que investigue a profundidad los rumores que vienen circulando en la ciudad de Medellín, en el sentido que por este favorcito se pagó una enorme suma de dinero. Hoy le informamos a los ciudadanos, que hemos venido siendo acosados y que nos están llegando algunos mensajes subliminales, que interpretamos como amenazas; pero que pase lo que pase no vamos a desistir del compromiso adquirido de oponernos, con todas nuestras fuerzas, a que se roben a UNE EPM Telecomunicaciones S.A. Frente a nuestra integridad física, mental e intelectual, responsabilizamos al Alcalde, al Gerente de EPM, a los Directivos de Millicom y a las otras personas que puedan resultar afectadas con las denuncias que hemos estado adelantando, de los daños que podamos sufrir, bajo cualquier modalidad.

Nota Importante: retamos a los comprometidos en estos graves hechos,  a un debate abierto y público, para que nos demuestren que lo denunciado es falso.



De la comunidad y los Trabajadores en General,
  




GONZALO ÁLVAREZ HENAO                                                                                                                                    JESÚS MARÍA LÓPEZ VELÁSQUEZ
Presidente                                                                                                                                                                     Presidente
Movimiento Cívico de Medellín                                                                                                                                      UNIGEEP
Y El Área Metropolitana                                                                                                                                                 Unión Sindical Grupo Empresarial EPM

miércoles, 3 de diciembre de 2014

CON LOS DINEROS PÚBLICOS NO SE JUEGA, EL CONTROL DEBE ROMPER SU SILENCIO.

MOVIMIENTO CÍVICODE MEDELLÍN Y EL ÁREA METROPOLITANA

BOLETÍN DE PRENSA

CON LOS DINEROS PÚBLICOS NO SE JUEGA, EL CONTROL DEBE ROMPER SU SILENCIO.

Es inaudito y es escandaloso: a los ciudadanos y a los medios de comunicación se les dijo, que Millicom le entregaría al Municipio de Medellín una prima de manejo por 1.4 billones, por el control de UNE, pero la respuesta que le entregó el Gerente General de EPM, al Concejal  MIGUEL QUINTERO CALLE, el día 29 de septiembre de 2013, resulta desconcertante: Pregunta  2. “Me informe cuando fueron transferidos los $1.4 billones y los 23.000 millones por parte de MILLICOM al Municipio de Medellín.
Respuesta: “Como aclaración se debe tener en cuenta que Millicom Spain Cable S.L. no realizó ninguna transferencia de dinero al Municipio de Medellín producto de la fusión con UNE.”
La grave denuncia que estamos presentando, no es producto de la imaginación sino el resultado de una investigación paciente y juiciosa. Veamos por ejemplo: en un comienzo se informó que los 1.4 billones se iban a pagar por cuotas y que ya habían entregado 218.000 millones, y resulta que esta transacción nada tiene que ver con la fusión UNE Millicom Spain Cable S.L. Posteriormente se informó que los 1.4 billones ya habían sido entregados,  y el Gerente General de EPM dice que esa plata no ha entrado al Municipio.
Pero ahí no para el asunto, UNE en el 2012 tenía unas demandas contra terceros por $599 mil millones de pesos, las cuales no fueron tenidas en cuenta en el proceso de fusión, pero que si se ganan a Millicom le corresponde la mitad porque los dineros los recibiría la compañía fusionada. En cambio los 179 millones de Colombia Móvil por la renovación de la licencia de 40 MHz, los  dejaron por fuera.
Esto es apenas un abre bocas del resultado de la investigación que hemos adelantado, y que no dudamos en calificar en que lo de Medellín es más grave que el carrusel de la contratación en Bogotá, pues aquí  está claro el peculado en favor de terceros, por lo que públicamente le solicitamos al señor Contralor General de Medellín, pare el proceso de entrega de UNE a Millicom a cambio de nada, y que de no hacerlo lo denunciaremos penalmente ante la Fiscalía, por omisión y prevaricato.
Ante el muro de silencio que se ha construido para proteger a los responsables de estos graves hechos, les solicitamos a todos nuestros amigos que nos ayuden a replicar esta denuncia por todas las redes sociales.
De la comunidad y los trabajadores, en general, 
Atentamente,
  
GONZALO ÁLVAREZ HENAO                                                               JESÚS MARÍA LÓPEZ VELÁSQUEZ
Presidente                                                                                                Presidente
Movimiento Cívico de Medellín                                                                UNIGEEP
Y El Área Metropolitana                                                                           Unión Sindical Grupo Empresarial EPM

jueves, 20 de noviembre de 2014

LA PRENSA Y EL GENERAL ALZATE

Periodistas sin contexto, sin antecedentes, sin criterio y sujetos al 'síndrome de la chiva', no son aptos para cubrir un proceso de paz[1].


Por Germán Ayala Osorio, comunicador social y politólogo


El lenguaje periodístico-noticioso es un arma ideológica y política que medios y periodistas usan para coadyuvar a la consolidación del Establecimiento. Ese lenguaje no sólo tiene el respaldo de la cultura hegemónica, sino que a diario se legitima por la acción informativa que la prensa hace sobre unas audiencias poco preparadas para discutir asuntos públicos.

Se puede decir, con meridiana certeza, que ese lenguaje es universal[2], por lo menos para Occidente. El lenguaje periodístico-noticioso suele guiarse y expresarse a través de unos criterios de noticiabilidad que devienen, también, universales. Nadie les discute a los periodistas qué es noticia y cuáles hechos pueden o no elevarse al estatus de noticia. Esos criterios suelen ser su camisa de fuerza y guía para poder cumplir con la labor de informar a una sociedad mediatizada.  

La espectacularidad y el morbo son elementos que hacen parte sustantiva de ese lenguaje periodístico-noticioso que, convertido en arma ideológica y política, sirve para deslegitimar, subvaloar y/o ocultar  cualquier expresión, práctica cultural, o proyecto político que justamente vaya en contravía de lo establecido. Así entonces, los medios de comunicación y los periodistas, al usar a diario el lenguaje periodístico-noticioso para nombrar y cubrir hechos de especial relevancia o importancia pública, lo que hacen es defender la cultura hegemónica y el Establecimiento. Sobre y desde dichas circunstancias siempre ha operado el periodismo colombiano, en especial en lo que tiene que ver con el cubrimiento del conflicto armado interno.

La pretendida universalidad[3] de los criterios de noticia y del lenguaje periodístico-noticioso es el soporte con el que  medios y periodistas vienen cubriendo el conflicto armado interno desde los años 60.  No se puede desconocer que en anteriores periodos hubo mayor pluralidad informativa. El periodismo colombiano logró cubrir los hechos de la guerra irregular con cierto rigor, desde la perspectiva de contrastar las versiones castrenses con la de otras fuentes (académicos y voceros de las guerrillas). Recuérdese que en los años 80 y 90 existió un  número importante de noticieros de televisión que de alguna manera aseguraban pluralidad informativa. Claro, se trataba de empresas periodísticas ancladas a poderes políticos partidistas y poderosas familias.

Pero hoy, cuando las empresas mediáticas pertenecen a poderosos conglomerados económicos, no se puede hablar de pluralidad informativa en estricto sentido. Por el contrario, lo que subsiste hoy en Colombia es una suerte de unanimismo[4] ideológico, político y mediático, del que la prensa y el periodismo en general son responsables por la aplicación de unos criterios de noticiabilidad y de un lenguaje periodístico-noticioso contaminado, comprometido y acomodaticio.

El caso del Gral Alzate

Ejemplo de lo anterior es el tratamiento periodístico-noticioso dado por la gran prensa nacional al “secuestro”, “detención” o “apresamiento” del General Alzate Mora y de quienes lo acompañaban en el momento de su “desaparición”: un suboficial y la abogada, Gloria Urrego.

Todo el tiempo la gran prensa nacional habla de secuestro, en especial los noticieros de televisión privados, RCN y Caracol. La prensa escrita, de igual manera, habla de que se trató de un secuestro perpetrado por las Farc. Hasta en La Luciérnaga se usa la misma categoría.

Sin estar aún claras las circunstancias en las que el alto oficial decidió desconocer los protocolos de seguridad y viajar vestido de civil a una zona de presencia guerrillera y paramilitar, la prensa colombiana insiste en que se trató de un secuestro. Y más aún, con el reconocimiento que la cúpula de las Farc hizo sobre la suerte del General y la de sus acompañantes. Las Farc lo exhiben como un prisionero de guerra, pero la prensa desconoce esa categoría, con el claro fin de afectar la credibilidad del proceso de paz de La Habana, de cara a la posibilidad de que lo acordado sea refrendado a través de un referendo. Es claro que la prensa nacional busca confundir a la opinión pública y hacer que a la hora de votar de los acuerdos, la balanza se incline hacia la opción No aprobar.  

Así entonces, están las audiencias y los colombianos en general ante dos discursos. De un lado, el discurso oficial que señala que el General fue secuestrado. Esa versión es recogida sin ambages por el lenguaje periodístico-noticioso, lo que de inmediato produce una fusión discursiva[5] que convierte al lenguaje mediático en un arma ideológica y política de gran poder.  Y del otro lado, aparece el discurso de las Farc, que como actor político armado, asume que dentro de la lógica de un conflicto armado interno y en el marco de unas negociaciones que se pactaron en medio de las hostilidades, el enemigo debe y puede ser herido o  muerto en combate, o hecho prisionero.  La discusión técnica y jurídica deviene confusa cuando las dinámicas de las confrontaciones superan las valoraciones y las prescripciones de normas internacionales  y protocolos, como el II, que se aplicaría para el caso colombiano.

Más allá de esas normas, y en el contexto de un conflicto degradado en el que los actores armados no respetan la normatividad internacional (DIH), tanto el lenguaje de las Farc, como el de las Fuerzas Armadas, devienen legítimos. Y así debería de asumirlos la gran prensa nacional.

El problema radica cuando los medios masivos, el periodismo y un gran número de periodistas asumen como propio y único lenguaje válido, el que se emite desde las huestes castrenses. Cuando ello sucede, entonces la prensa y el lenguaje periodístico-noticioso se convierten en armas ideológicas y políticas al servicio de quienes defienden a dentelladas un orden político y económico cuya legitimidad viene siendo cuestionada y atacada sus estructuras de poder,  por quienes hoy creen que es posible, a través de los diálogos de paz,  modificar ese orden con el fin de hacerlo más justo e incluyente.

Con todo lo anterior, y con la posibilidad de que se dé una pronta liberación o “devolución” de los militares y la abogada, bien se podría pensar en la conformación de un grupo de periodistas, nacionales y extranjeros, que cubra el hecho político, humanitario y periodístico desde una perspectiva informativa que reconozca la validez de los discursos de los “guerreros” y pueda, de esa manera, entregar a las audiencias una información aséptica o quizás menos tendenciosa. Ello, de cara a minimizar la pérdida de confianza de la ciudadanía en el proceso. Confianza que se necesitará para el día en que se los colombianos debamos votar por la refrendación de lo que se acuerde en La Habana entre la cúpula de las Farc y el Gobierno de Santos.



Varios aforismos para pensar:

  1. No olvidemos que los medios masivos son actores políticos y económicos, de allí que debamos siempre dudar de lo que dicen.
  2. Cuando el periodismo no está de lado de los débiles, pero sí al servicio de los poderosos, se transforma en ideología.
  3.  Opinión pública acrítica, ahistórica e incapaz de comprender qué pasa, es fruto de las unidades de negocio en donde hoy se hace periodismo.
  4. Cuando el periodista admira o siente un desmesurado respeto por una fuente, allí muere el reportero y nace un estafeta.
  5. Nos preocupamos por la manera como informan los medios, cuando lo que debemos hacer es enseñar a las audiencias a consumir la información.
  6. Concibo al periodista como un intelectual. Aquel que se apega a la técnica del oficio, jamás lo será.
  7. En los tratamientos periodístico-noticiosos de la prensa es posible entrever cuán enferma están la sociedad y sus periodistas.
  8. Cuando un Gobierno no compra a la prensa con pauta publicitaria, la convierte en el más peligroso actor político.